A Antonio Pérez Galindo, el horizonte cercano.

  La vida es una película cuyo guión no lo escriben los actores. Cuando emprendemos los caminos que el destino nos ofrece nunca sabemos si llegaremos al final o alguna mueca que el futuro nos dedica romperá nuestros sueños en mil pedazos. Esa mañana ocurrió esto último.    Esa mañana, digo, estuvimos juntos. Hablamos con el afecto