Autoevalúo mi práctica educativa.

   Voy a hacer una autoevaluación de mi práctica educativa. Lo haré con sinceridad para encontrar las claves de lo que hago y de cómo lo estoy haciendo.

  1.  Suelo organizar el trabajo en parejas. De este modo propiciamos que los chicos/as se ayuden unos a otros y se facilita que intercambien la información.

  1.  Comenzamos a trabajar en parejas, aunque no siempre progresamos hasta tercetos o cuartetos. Sin embargo, sí es habitual que circulen por el aula para comparar sus tareas.
  1. Los objetivos propuestos son comunes a todo el aula excepto para dos niños, a los que les presento metas distintas a las del grupo.
  1. No tengo muy claro si trabajo el desarrollo interpersonal y grupal además de los propios contenidos. Desde luego, si lo hago no es de forma meditada.

  1.  Suelo organizar los grupos de manera heterogénea (sexo, niveles de rendimiento, interés, diversidad cultural, etc.). Sin embargo, en algunas ocasiones pruebo también organizando grupos homogéneos en cuanto a niveles de rendimiento.
  1.  Cuando agrupo al alumnado somos conscientes de que se necesitan unos a otros para llegar a una meta común. Trabajo en grupo y el trabajo individual se complementan.

  1.  En muy pocas ocasiones encargo a cada miembro del grupo que tenga información o tareas complementarias que aportar al grupo.
  1. Suelo evaluar a los estudiantes individualmente y también evalúo al grupo en conjunto como tal.
  1. Sí me gusta evaluar el funcionamiento del trabajo además del trabajo realizado.  En ocasiones valoro más el proceso que el resultado.  
  1. Es habitual que diversifique la forma de agrupamientos y propuesta de realización en función de la tarea a realizar.

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