Familias y evaluación.

   Día heterodoxo: lluvia, viento, sol y atardecer de estaño. Hemos disfrutado, un año más, de la English Book Fair gracias al buen hacer de Irache y sus propuestas bibliográficas. Mis chicos y chicas de 3º de EP han conversado sobre el Egipto antiguo y se han reído un montón cuando dos de ellos se han vestido de faraones. Buena cosa esta de disfrutar viendo cómo siguen fluidamente una conversación en inglés y además aportan lo mucho que saben sobre esta civilización tan lejana y tan viva a la vez.

Seguimos ensayando la obra de teatro. Las canciones fluyen con mágica frescura y en los pasillos, en el recreo, en el hall les oigo cantarlas y compartir los diálogos. Para mí están conseguidos todos los objetivos del trimestre. Mañana, ensayo, con Óscar al piano. Sólo de imaginarlo ya lo disfruto. Habrá vídeo.

Nueva entrevista con familia. Es muy agradable encontrarse con los papás de los chicos. Es curioso: pasan los años y aunque las formas son distintas la vida no cambia el gesto. Mismas preocupaciones, mismas dudas, mismos miedos. Mismo cariño. Cuando los papás vienen al colegio lo hacen para hablar de lo más sagrado de sus vidas: sus hijos. Su vida. No hay más. No hay trampa. No hay dobles fondos en los baúles de las emociones. Solo incertidumbre. O sea, solo un latido.

¿Cómo decirles que todo está bien? ¿Cómo transmitirles la calma que tanto necesitan y que tanto echamos en falta? Uno a veces tiene la sensación de que es muy difícil hacerles sentir que todo tiene una explicación, que siempre hay una razón. Sólo tenemos que abrir un poco el corazón y darle un manotazo al miedo para apartarlo de nuestro lado. Es el peor compañero.

Más sobre evaluación. Mejor, nada nuevo. Ya he manifestado mi deseo de hacerme “objetor de indicadores“. Lo digo entre risas pero con la seriedad que el momento requiere. No me lo acabo de creer. La edad, el camino recorrido, la insolencia de la madurez. ¡Quién sabe! Pero sí que aún mantengo mi fe en el viaje, no en el destino. Ítaca sigue siendo mi amor, mi lealtad, mi sueño. Mi vida es el camino. Y en uno de sus recodos me acostaré.

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