“Plumieres nuevos”. Tres ideas para empezar. (Heraldo escolar)

El curso escolar llega de la mano de una realidad cada día más difícil, extraña y compleja. Y lo hace en un momento en que con 140 caracteres ventilamos la vida y con un par de frases repetidas en los medios le ponemos apellidos a nuestro sistema educativo.

Artículos como este están escritos con el alma en la mano y en sus párrafos hay libertad y amor. Y en muchos de ellos se habla de nosotros, los maestros; nosotras, las maestras. Los grandes desconocidos.

Un centro educativo es un lugar de encuentro, de comunicación y conocimiento mutuo; y también es un momento para compartir, discernir, conocer y comprender. Por eso, ahora que nace un nuevo curso brindamos por que los docentes nos conozcamos y nos reconozcamos.

Hoy, en este primer “A debate”, propongo emplear este texto como una estrecha aunque fértil pizarra para escribir en ella tres ideas que guardo en mis plumieres, los viejos y los nuevos. Y las comparto.

La primera es una invitación a acordar que la educación no es asunto que dependa solo del legislador, sino sobre todo de sus protagonistas: profesorado, alumnado, familias y comunidad. En esta Iberia que a veces se mira en el espejo y no acaba de reconocerse como comunidad solidaria, nos vendría muy bien reflexionar acerca de las preguntas que nos inquietan y las respuestas que nos confortan.

La segunda sugiere que los centros escolares se transformen en instituciones identificadas con proyectos educativos definidos y que los identifiquen ante la sociedad. Para su desarrollo, claro está, será preciso contar con equipos directivos y didácticos convencidos, formados y apoyados firmemente por la administración y la sociedad.

Y la tercera se llama construcción de equipos profesionalmente cohesionados y humanamente próximos. Los docentes necesitamos estabilidad, formación y proyecto. Somos un colectivo bien valorado por la sociedad (81 sobre 100) pero se nos conoce poco, así que proponemos explicar quiénes somos, por qué somos y hacia dónde somos.

Tres ideas, pues. Tres modestos párrafos que añadir a ese magnífico relato común que es el Congreso Internacional de Innovación Educativa que se celebra en Zaragoza y que, sin duda, nos descubrirá innumerables senderos por los que caminar juntos.

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