Los centros educativos pueden ser espacios de confianza para promover el análisis crítico de la información. Esta frase va más allá de un simple deseo. Desarrollar una perspectiva dialógica y socioemocional se ha convertido en una propuesta que contribuye a combatir la desinformación y favorecer el pensamiento independiente.
Nuestro alumnado vive en entornos informativos en los que destaca pensar rápido y desaparece la capacidad de ver diferentes puntos de vista. Marc Amorós, periodista, cree que lo que compartimos y difundimos en redes sociales traslada a los demás quiénes somos. En este contexto considera que la escuela contribuye a recuperar la pausa necesaria para que nuestros chicos y chicas se informen mejor.
En su momento escribí que hoy primamos las informaciones que polarizan y generan enfrentamiento. Esto propicia una tendencia que nos lleva a educar a los jóvenes de modo que no confrontan ideas, sino posturas. Es el ecosistema perfecto para alegrarnos de la celebración del VI Torneo de debate escolar organizado por Ágora para el debate, colectivo docente que trabaja para fomentar la oratoria, el contraste de pareceres y el espíritu crítico en el IES Lucas Mallada, de Huesca.
Iniciativas como esta, que buscan fomentar la capacidad argumentativa y la reflexión, favorecen que los centros educativos sean territorios acogedores donde el alumnado aprenda a navegar en la certeza de que, en palabras de Irene Vallejo, la división es falaz y el matiz, revelador.
