El docente, actor de la transformación.

(Artículo publicado en la revista Forum Aragón, nº 23, págs. 61-64)

Todos hemos tenido un maestro, una profesora que nos dejó una huella profunda que aún hoy reconocemos. Ese detalle, el hecho de recordar más a las personas más que al centro, distancia el hecho docente de hace un tiempo a lo que ahora consideramos como factor diferenciador.

Se puede ser maestro, incluso docente comprometido con la evolución actuando únicamente en el aula propia. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el agente educativo principal es el propio centro y que una competencia intrínseca en la labor del educador es colaborar con sus iguales. De este modo lograremos hacer que la escuela sea una organización inteligente que aprenda.

Ser maestro hoy es conjugar la primera persona del plural. Si el centro entero emprende
una misma idea somos más eficaces, pues se convierte en el verdadero protagonista del
hecho educativo. Incluso del cambio educativo. Para ello hay que llegar al compromiso de
convertirse en una institución inteligente, con talento, pues una organización fértil es
aquella en que un grupo de personas, sean o no extraordinarias, cuando son capaces de
colaborar en una misma idea pueden alcanzar resultados relevantes, pues aumentan las
capacidades de los individuos.

Y en este sencillo espacio de opinión aportamos dos ideas que nos definen y que, en
cierto modo, pueden servir para entendernos a nosotros mismos. Una: el amor por las
cosas bien hechas. Dos: el sentido estricto del deber.

En todos estos años he conocido a decenas de docentes que se esmeran en hacer muy
bien su trabajo, poniendo empeño y tenacidad en su tarea. Me han enseñado que hay
razones para dejarse el alma en el camino y no conformarse nunca.

En segundo lugar, he aprendido que dar ejemplo de trabajo, esfuerzo y generosidad es
el norte de muchos docentes. Dar lo máximo de nosotros mismos y hacer un elogio del
deber, que tiene valor de valor. A él le doy toda la importancia porque creo en su
verdad y porque considero que es algo que nos dignifica y nos significa.

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