A Jesús Garcés, párrafo cierto.

Lleno de aventuras, lleno de conocimiento. Como el futuro que empezamos cada día. Como la primera vez, como la última palabra. Ha sido breve el viaje junto a ti, pero el camino compartido me ha bastado para comprender que tras tu voz de tribuno descansa un relato de joven aprendiz. Y eso, aprender al lado de quien siempre está aprendiendo, es una hermosa manera de crecer. Todavía hoy. Todavía siempre. Gracias, Jesús, por darme la oportunidad de descubrir paisajes transparentes. Y mi deseo: que el camino sea felizmente largo y eternos los amaneceres.

Foto: Despedida

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