Poema: "Acabo de recuperar el final del día".

Acabo de recuperar el final del día.
En su estrecha finitud sé que está el comienzo
de la oración que cada minuto susurras
y en los pliegues de cada segundo reposa
el calor de un amor que tiembla.
Ahí, mi bien.
Ese es el rincón del alma
en el que olvidaré mi miedo oxidado,
el temblor que tejí cuando escuchaba el aroma de tu risa,
la sabia ignorancia de tanta pregunta perenne.
Esas hojas que caen de mi pecho
son el lecho en el que acostar
la luminosa quietud de la duda.

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