Se publican los resultados del informe PISA donde se expresa que el alumnado español ha empeorado sus registros en comprensión lectora.
Es una mala noticia que, tristemente, compartimos con la mayoría de países y atribuir la causa a una única norma no ayuda a encontrar soluciones, según Tue Hangreen, analista senior de PISA. El descenso se sostiene en el tiempo y está generalizado geográficamente. Se da en países con leyes diferentes, grandes y pequeños, con gran potencial económico y con economías débiles.
No es una cuestión política, sino un problema social, cultural y antropológico. La escuela tiene que dar respuestas pero este asunto concierne a toda la ciudadanía. Javier Valle lo expresa con nitidez: la especie humana ha dejado de leer. La letra escrita ya no es referente cultural, la imagen ha ganado la batalla y al conocimiento y a la información se accede a través de la pantalla.
En numerosas situaciones cotidianas el móvil gobierna las relaciones personales entre nuestro estudiantado y también entre adultos. Esto ha llevado a esta sociedad a habitar en Territorio Pereza cuando se trata de relacionarse con la letra. Dice Valle que la imagen ha matado la letra y yo añado que se ha normalizado creer que no hace falta leer. También dice que sin lectura es difícil escribir bien, aprender bien, reflexionar bien, vivir bien. Quien lo niegue se condena a ser un ciudadano pasivo, manipulable por la narrativa de otros. Lo dijo Freire y su idea está hoy más vigente que nunca.
Se publican los resultados del informe PISA donde se expresa que el alumnado español ha empeorado sus registros en comprensión lectora.
Es una mala noticia que, tristemente, compartimos con la mayoría de países y atribuir la causa a una única norma no ayuda a encontrar soluciones, según Tue Hangreen, analista senior de PISA. El descenso se sostiene en el tiempo y está generalizado geográficamente. Se da en países con leyes diferentes, grandes y pequeños, con gran potencial económico y con economías débiles.
No es una cuestión política, sino un problema social, cultural y antropológico. La escuela tiene que dar respuestas pero este asunto concierne a toda la ciudadanía. Javier Valle lo expresa con nitidez: la especie humana ha dejado de leer. La letra escrita ya no es referente cultural, la imagen ha ganado la batalla y al conocimiento y a la información se accede a través de la pantalla.
En numerosas situaciones cotidianas el móvil gobierna las relaciones personales entre nuestro estudiantado y también entre adultos. Esto ha llevado a esta sociedad a habitar en Territorio Pereza cuando se trata de relacionarse con la letra. Dice Valle que la imagen ha matado la letra y yo añado que se ha normalizado creer que no hace falta leer. También dice que sin lectura es difícil escribir bien, aprender bien, reflexionar bien, vivir bien. Quien lo niegue se condena a ser un ciudadano pasivo, manipulable por la narrativa de otros. Lo dijo Freire y su idea está hoy más vigente que nunca.
Foto: @japbello
