Hoy, miércoles, ha sido un día perfumado de emociones. Nahia, cálida sonrisa, compañera querida, finaliza su trabajo en el colegio y eso ha sido motivo para reunirnos todos y mostrarle nuestro afecto. Ha sido un momento muy bonito en el que hemos disfrutado de eso que a veces tanto necesitamos y no siempre es posible: estar juntos. Los regalos, las canciones que hemos cantado, los abrazos. Son gestos de seda que nos guardamos en el corazón, melodías compartidas que, sin saber por qué, formarán parte de la memoria común. Nahia, enséñanos el camino a tu futuro para poder encontrarnos pronto.
Por otra parte hoy publica Heraldo Escolar mi artículo «Equipos directivos». En él hablo de lo que supone hoy formar parte de esos equipos que dirigen los colegios e institutos públicos y de la necesidad de reconocer su labor, no siempre bien conocida, casi nunca valorada en su justa medida. Conozco bien ese paño pues he trabajado 5 años como Jefe de Estudios y 11 años como director. Un total de 16 cursos formando parte de un equipo directivo y aunque en la actualidad mi horizonte es distinto, pues así lo elegí, esto de ser «ex» de algunas cosas te permite hablar con naturalidad y conocimiento de ellas. Mi reconocimiento, pues, y mi aprecio a quienes hoy día nos dirigen y lideran nuestros centros. Mi apoyo y colaboración, siempre.
– Abril, día 29. «Vídeo: Teatro en la escuela».
– Abril, día 26. «Otra vez CATEDU»
