Me duele si me miras,
porque quiero que tu mentira no borre
toda la verdad que te vuelve loca.
Me duele si te siento cerca,
los cajones de tu descanso
ávidos de mi dolor,
hambrientos de mi desesperanza
cuando no sé calmar la pena que sé que llegará.
Me duele tu vacío
que nos llena cuando no queda aire en mi labios.