Nuevo curso, nueva ventana abierta en Heraldo Escolar. Este cuaderno de páginas infinitas recogerá, un año más, textos sobre temas elegidos con el noble objetivo de alimentar el debate y la reflexión.
Es claro que prensa, redes y tertulias coinciden en una agenda común. Inteligencia artificial, competencias digitales, empleabilidad, innovación y ciudadanía democrática no son solo tendencias: son pilares que la UE recoge en su Programa de Trabajo 2026 bajo el sello “Education package”.
Hasta ahí, razonable. El problema no es el qué, sino el desde dónde pues se repite el patrón que define la educación actual. Antes leíamos “competencias”, “TIC” o “metodologías activas”; hoy el tema es la IA. Incluso cuando se invoca profundizar la democracia, aparece la referencia al mercado laboral y a la competitividad.
El foco se desvía hacia la tecnología y se reduce el espacio para el análisis pedagógico. Las desigualdades sociales, el bienestar emocional, la asfixiante burocracia docente y la desorientación en la formación permanente son, entre otras, las urgencias que deberían guiar el diálogo educativo.
Como expone el Foro de Sevilla, la educación no necesita “una carrera hacia la última innovación tecnológica, sino estabilidad, confianza y sentido pedagógico”. Precisamente porque enseñar es una tarea profundamente humana, conviene devolver la pedagogía al centro y tejer alianzas horizontales con la comunidad. Sin duda, un excelente punto de partida para el curso que ahora nace.
